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Retroalimentación efectiva: cómo corregir sin desmotivar y mejorar el clima laboral

La retroalimentación (feedback) es una de esas herramientas que parece simple… hasta que la usamos mal y se convierte en una granada social. Bien aplicada, la retroalimentación aclara expectativas, acelera el aprendizaje y fortalece el clima laboral. Mal aplicada, tiene el potencial de humillar, activar la defensividad, aumentar el estrés y socavar la confianza. La diferencia casi nunca está en “lo que dices”, sino en cómo lo dices, cuándo lo dices y qué haces después.


Desde la perspectiva de salud ocupacional, esto no es un “tema suave”: la Organización Mundial de la Salud advierte que prevenir problemas de salud mental en el trabajo requiere gestionar riesgos psicosociales mediante intervenciones organizacionales (cómo se diseña y se maneja el trabajo). La calidad de la comunicación y la forma en que se corrige, supervisa y reconoce a las personas tiene mucho que ver con este asunto. En este sentido, la Oficina Internacional del Trabajo coincide: lo que ocurre en el diseño o manejo del trabajo puede convertirse en riesgo psicosocial y aumentar el estrés laboral.


En arroz y habichuelas: retroalimentación efectiva = desempeño + bienestar + clima saludable.



1) Lo que dice la evidencia: la retroalimentación puede ayudar… o perjudicar

La investigación lleva décadas señalando una verdad incómoda: la retroalimentación no siempre mejora el desempeño. Un metanálisis de los efectos de las intervenciones de retroalimentación en el desempeño encontró que ciertas intervenciones de feedback pueden tener efectos nulos o incluso negativos, especialmente cuando el mensaje mueve el foco hacia la amenaza personal o la defensa del ego en lugar de la tarea.


Por otro lado, cuando el feedback es significativo, frecuente y útil, se asocia con mejores resultados de engagement. Gallup reporta que empleados que dicen haber recibido “feedback significativo” en la última semana tienen mucha mayor probabilidad de estar comprometidos.


Lo curioso e irónico de este tema es que mucha gente evita dar feedback por incomodidad… pero la evidencia sugiere que subestimamos cuánto los demás desean recibir feedback cuando es constructivo.


2) El error más común: confundir “feedback” con “descarga emocional

Si el feedback:

  • ataca la identidad (“tú eres…”)

  • llega tarde

  • es vago (“mejora tu actitud”)

  • o se da en público


NO es coaching: es fricción. Al respecto, la American Psychological Association (APA) recomienda evitar generalidades, centrarse en lo relevante para el rol, y usar un enfoque específico y utilizable.


Regla práctica para que consideres el potencial del feedback:

Si la persona no puede hacer nada con lo que dijiste mañana a las 9:00 a.m., no es retroalimentación; simplemente es una opinión.


3) Retroalimentación efectiva: una fórmula simple que funciona


A) Cambia el objetivo: de “corregir” a “mejorar”


La retroalimentación efectiva no busca “ganar” la conversación. Busca mejorar el desempeño sin dañar la relación. Harvard Business Review lo resume con una idea clave: el mensaje debe sentirse como si viniera de un aliado, no de un adversario.


B) Usa un modelo que baje defensividad: SBI (Situación–Conducta–Impacto)

El Center for Creative Leadership menciona que el enfoque SBI (Situation-Behavior-Impact) reduce la ansiedad al dar retroalimentación, así como la actitud defensiva del receptor al escucharla.


Ejemplo de SBI:

  • Situación: “En la reunión del martes con el cliente…”

  • Conducta: “interrumpiste tres veces mientras explicaba el proceso…”

  • Impacto: “eso confundió al cliente y se percibió falta de alineación…”

  • (Opcional) Intención / Pregunta: “¿Qué pasó desde tu perspectiva?”


C) Cierra con “feedforward” (el paso que casi nadie hace)

El cerebro odia quedarse en “lo que hice mal”. Ofrece una referencia para crear un cierre más dinámico y resolutivo:

  • “La próxima vez, hagamos X”

  • “Te propongo Y”

  • “¿Qué apoyo necesitas para Z?”



4) Hábitos de alto impacto (costo-efectivos y sostenibles)

Estas acciones son baratas, repetibles y cambian el clima rápido:


1) Haz feedback frecuente, pequeño y predecible

La Sociedad de Psicología Industrial y Organizacional y La Sociedad para la Gerencia de Recursos Humanos recomiendan integrar la retroalimentación como parte del día a día y no dejarla para ciclos pesados y desmotivantes.


Práctica: Reserva 10–15 minutos en cada quincena (en una conversación de1:1) con 3 preguntas guías:

  • ¿Qué salió bien?

  • ¿Qué debe ajustarse?

  • ¿Qué apoyo necesitas?


2) Balancea corrección con reconocimiento (pero sin recurrir a usar la anticuada técnica del “sandwich”)

Reconocimiento no es “endulzar” la situación; es reforzar conductas útiles. El sandwich de resaltar un atributo primero → señalar la discrepancia después → decir otro atributo para cerrar la conversación ya dejó de ser relevante. Gallup sugiere que el feedback es más significativo cuando se habla en términos de metas, prioridades, colaboración, fortalezas y reconocimiento.



3) Feedback en privado; aprendizajes en público

Corrige en privado. En público, comparte los principios (“las moralejas que aprendimos”) sin exponer a nadie.


4) Pide permiso cuando el tema es sensible

“¿Te puedo compartir una observación breve?” reduce resistencia y sube disposición.


5) Documenta acuerdos (2 líneas)

No para amenazar, sino para claridad:

  • “Acordamos X”

  • “Próximo chequeo: Y fecha”



5) Cómo evitar que la retroalimentación se convierta en riesgo psicosocial

La OMS y la OIT enfatizan la importancia de condiciones de trabajo y manejo que reduzcan riesgos psicosociales. Un patrón de feedback humillante, inconsistente o arbitrario puede convertirse en fuente de estrés sostenido.


Checklist rápido anti-toxicidad:

  • ¿Estoy hablando de conducta o de identidad?

  • ¿Traigo ejemplos verificables?

  • ¿Estoy ofreciendo apoyo o solo juicio?

  • ¿Estoy siendo consistente con el estándar del equipo?



6) Reflexión final: Si mejoras el feedback, mejoras el clima

La retroalimentación efectiva es un tipo de “palanca invisible”: cuando se vuelve clara, justa y frecuente, se reducen los rumores de pasillo, sube la confianza, mejora la coordinación y se reduce el error repetido. Y eso impacta el clima laboral de forma inmediata, costo-efectiva y sostenible.


La meta no es que la gente “aguante” que le den feedback. La meta es que el feedback se convierta en una conversación normal de mejora, no en un evento intimidante.



Referencias

  • Abi-Esber, N., et al. (2022). “Just letting you know…” Underestimating others’ desire for constructive feedback. (Registro en PubMed).

  • American Psychological Association. (2021, October). Constructive criticism that works. 

  • Center for Creative Leadership. (2025). Use Situation-Behavior-Impact (SBI)™ to understand intent (SBII).

  • Deloitte Insights. (2025). Employee performance management.

  • Gallup. (2024). How effective feedback fuels performance.

  • Gallup. (2024). Organizations can redefine feedback by including recognition.

  • Gallup. (2023). A great manager’s most important habit. 

  • Harvard Business Review. (2015). Deliver feedback that sticks.

  • International Labour Organization. (2022). Psychosocial risks and stress at work.

  • Kluger, A. N., & DeNisi, A. (1996). The effects of feedback interventions on performance: A historical review, a meta-analysis, and a preliminary feedback intervention theory. (Citation page).

  • Mueller-Hanson, R. A. (2015). Putting the “Performance” Back in Performance Management (SIOP/SHRM White Paper).

  • World Health Organization. (2024). Mental health at work (Fact sheet).

  • World Health Organization. (2022). Mental health at work: policy brief (WHO/ILO). 

  • World Health Organization. (2022). Guidelines on mental health at work.

 
 
 

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